
Recuerdo la primera película de terror-suspenso que ví, fué cuando tenía unos 8 o 9 años, Tiburón; aun recuerdo la enorme mandíbula que se manejaba el dichoso pez, con el sonido típico de fondo, el mar azul profundo y la sangre al rededor de su cuerpo, imágenes muy dificiles de olvidar que simplemente terminaron por asesinar mi adoración por el mar, convirtiendola en una tensa, casi terrorífica escena de horror en lo que supuestamente debía ser un paseo familiar. Ovbiamente los años han pasado, ya no soy la niña que miraba con susto y perplejidad el film, pero debo reconocer que le tengo mucho respeto al mar.
Desde aquél entonces, a pesar, de ese temor que me causaban las películas de terror, no he dejado de verlas, alquilado, comprado, o en el cine, igual las he ido a ver, todas en particular tenían una porción de suspenso que me hacía casi a ciegas ir y verla. Es que realmente necesitamos esa sensación de miedo, de ansiedad, la adrenalina corriendo por nuestras venas, el cuerpo sudando, temblando, la canchita que acabas de comprar y que te costo tanto que en ese momento no mediste el precio porque ya corría la gente que como tú llegaron tarde a la sala, te risitas de nervios que sueltas haciendote el fuerte, sin darte cuenta te vas acurrucando hacia el lado de la silla de tu acompañante.
Fuí hace como unos 5 meses atras a ver una película llamada Cuarentena, fuí muy bien acompañada claro, compramos canchita; Por favor, me da...mmmmm el combo 1 please! dos por favor....son 28 soles.... QUÉ? ah Ok gracias. Porque para variar al cine que fuímos no era muy barato que digamos, pero aun así.... hicimos la cola, hasta que entramos, los clásicos trailers de películas que están por estrenarse y las propagandas que poco o casi nada ayudan a no seguir comprando DVD's piratas. Luego a poner en brivrador el celular. Empezó, las luces se apagan y te acomodas de tal manera para evitar los calambres que vienen después de haber estado sentada casi dos horas. Empiezan los gritos dentro de la sala, que para mi sorpresa no eran solo de las mujeres incluyendome, si no eran de los hombres, todo porque a la protagonista de la película y acompañantes no la dejan salir de un edificio el cual está infestado de una especie de rabia que hace que los humanos infectados de cualquier manera, se conviertan en zombis dipuestos a matarte y comerte los cesos de la maneras mas vil y convicente, mi corazón no dejaba de latir a mil, sentía que ellos me perseguían a mi y que yo, como la actriz que interpretaba a AngelaVidal (Jennifer Carpenter) debía escapar de cualquier forma de esa muerte segura y sin escapatoria. Los minutos pasaban y la gente en la sala a la que de vez en cuando chismeaba de reojo a travez de la abertura que habìa entre mi asiento y el de los costados, se encogía en sus asientos, los que empezaron riendose y quizás hasta flirteando acabaron arañándose la cara del susto....la película siguió su curso y a su paso arrasaba con nuestros corazones. Después de eso me dije a mi misma; Jamas volveré a ver ninguna película de esta temática.... mentira, panplinas!!! si a la semana siguiente ya estaba nuevamente en la sala viendo otra de esas que te hacen saltar. Es que estamos realmente sujetos a esto que no causa un poco de emoción adrenalínica que nos hace volver por más.
Fuí hace como unos 5 meses atras a ver una película llamada Cuarentena, fuí muy bien acompañada claro, compramos canchita; Por favor, me da...mmmmm el combo 1 please! dos por favor....son 28 soles.... QUÉ? ah Ok gracias. Porque para variar al cine que fuímos no era muy barato que digamos, pero aun así.... hicimos la cola, hasta que entramos, los clásicos trailers de películas que están por estrenarse y las propagandas que poco o casi nada ayudan a no seguir comprando DVD's piratas. Luego a poner en brivrador el celular. Empezó, las luces se apagan y te acomodas de tal manera para evitar los calambres que vienen después de haber estado sentada casi dos horas. Empiezan los gritos dentro de la sala, que para mi sorpresa no eran solo de las mujeres incluyendome, si no eran de los hombres, todo porque a la protagonista de la película y acompañantes no la dejan salir de un edificio el cual está infestado de una especie de rabia que hace que los humanos infectados de cualquier manera, se conviertan en zombis dipuestos a matarte y comerte los cesos de la maneras mas vil y convicente, mi corazón no dejaba de latir a mil, sentía que ellos me perseguían a mi y que yo, como la actriz que interpretaba a AngelaVidal (Jennifer Carpenter) debía escapar de cualquier forma de esa muerte segura y sin escapatoria. Los minutos pasaban y la gente en la sala a la que de vez en cuando chismeaba de reojo a travez de la abertura que habìa entre mi asiento y el de los costados, se encogía en sus asientos, los que empezaron riendose y quizás hasta flirteando acabaron arañándose la cara del susto....la película siguió su curso y a su paso arrasaba con nuestros corazones. Después de eso me dije a mi misma; Jamas volveré a ver ninguna película de esta temática.... mentira, panplinas!!! si a la semana siguiente ya estaba nuevamente en la sala viendo otra de esas que te hacen saltar. Es que estamos realmente sujetos a esto que no causa un poco de emoción adrenalínica que nos hace volver por más.


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