
Fuí hace como unos 5 meses atras a ver una película llamada Cuarentena, fuí muy bien acompañada claro, compramos canchita; Por favor, me da...mmmmm el combo 1 please! dos por favor....son 28 soles.... QUÉ? ah Ok gracias. Porque para variar al cine que fuímos no era muy barato que digamos, pero aun así.... hicimos la cola, hasta que entramos, los clásicos trailers de películas que están por estrenarse y las propagandas que poco o casi nada ayudan a no seguir comprando DVD's piratas. Luego a poner en brivrador el celular. Empezó, las luces se apagan y te acomodas de tal manera para evitar los calambres que vienen después de haber estado sentada casi dos horas. Empiezan los gritos dentro de la sala, que para mi sorpresa no eran solo de las mujeres incluyendome, si no eran de los hombres, todo porque a la protagonista de la película y acompañantes no la dejan salir de un edificio el cual está infestado de una especie de rabia que hace que los humanos infectados de cualquier manera, se conviertan en zombis dipuestos a matarte y comerte los cesos de la maneras mas vil y convicente, mi corazón no dejaba de latir a mil, sentía que ellos me perseguían a mi y que yo, como la actriz que interpretaba a AngelaVidal (Jennifer Carpenter) debía escapar de cualquier forma de esa muerte segura y sin escapatoria. Los minutos pasaban y la gente en la sala a la que de vez en cuando chismeaba de reojo a travez de la abertura que habìa entre mi asiento y el de los costados, se encogía en sus asientos, los que empezaron riendose y quizás hasta flirteando acabaron arañándose la cara del susto....la película siguió su curso y a su paso arrasaba con nuestros corazones. Después de eso me dije a mi misma; Jamas volveré a ver ninguna película de esta temática.... mentira, panplinas!!! si a la semana siguiente ya estaba nuevamente en la sala viendo otra de esas que te hacen saltar. Es que estamos realmente sujetos a esto que no causa un poco de emoción adrenalínica que nos hace volver por más.



