lunes, 7 de septiembre de 2009

Balanza del Mal.


Tengo que decir que en cuanto a ejercicios soy pésima, el hecho de tener que salir de mi sueño tan profundo, levantarme temprano, con el frío que hace por las mañanas, y salir a correr, de solo pensar me dá ñañaras. Siempre me gustó al menos estar acompañada en el gym por mis amigas, recuerdo hace como 7 o 8 años hiba con Claudia, hija de la amiga de mi mamá. Me levantaba temprano y nos hibamos a San Roque, ahí quedaba el gimnasio de la policía, me ponía mis más coloridas pantalonetas, mis zapatillas impecables, llevaba un par de polos más y también una faja que compramos juntas una semana atrás. La pasabamos muy bien en aquel tiempo, eramos además las únicas chicas adolescentes que intentaban modelar las figuras, pues todas las demás eran señoras de al rededor los 45 o 55 años. Que nos miraban con un tanto de desconcierto, pues en ese entonces, Thalia y su famosa cintura nos quedaba por la rodilla, decíamos riendonos. Ahora de hecho que los años han pasado. Claudia se casó y tuvo una niña. Ya no la veo, es más las únicas noticias que tengo de ella son por medio de mi mamá que muy de vez en cuando se encuentra con la señora Rosa. Las cosas han cambiado de hecho, el trabajo, el cansancio mezclado con rutina me han hecho olvidar que es super necesario ejercitarme aunque no me guste.
Ahora me levanto muy temprano, RRRRR RRRRR RRRRR!!!!! (timbrado de celular) empiezo a luchar con mi almohada tratando de ubicar a mi celular que siempre coloco por debajo de ella. Lo encuentro y empieza mi más adorado tormento. Levantarme de por sí es terrible siendo las 5:45 a.m. Buscar entre sueños mi ropa de deporte, zapatillas, vincha, gorra, chompa de polar y pantaloneta. Son las 6:00 a.m. y voy caminando hasta el parque que queda cerca de mi casa, empiezo con una vuelta, luego dos y por último la tercera, me digo en mi mente: tengo que bajar estos kilos demás como sea! Ahhhhhhhh la última, la última, ya no puedo, ya no puedo! Bf Bf Bf!en realidad el parque es bastante grande, así que cuando me doy cuenta ya son las 7:a.m. y debo regresar volando a casa. Termino con una pequeña rutina extenuante de abdominales que acaban por fulminar lo que comí un día atrás y lista para la ducha y el trabajo. En realidad luego de todo ese sufrimiento por el que tengo que pasar pues me doy cuenta que sin querer me da más vida. Pues se que es poco tiempo, desde que lo vengo realizando, y para ver frutos por lo menos deben pasar unos 4 a 5 meses. Pero desde ya la sensación es distinta, plancentera podría decir. Ya no me cuesta tanto levantarme pues me estoy habituando a esto.
p.d. Les dejo un video que particularmente me gusta mucho.


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